Querida Suravi:

Estoy bien, he dado la vuelta al proceso de muerte que llevaba encima y he tomado decisiones que aunque con cierto temor me ayudan a contemplar la vida de otra forma, más cercana y más cálida… Suravi comienzo a sentirme viva. Hace muy poquitos días encajé tu abrazo de despedida, y el de Svagito, os sentí cercanos, reconozco que mi proceso lleva su ritmo, su tempo, y quiero respetarlo. Con vosotros una de las cosas que aprendí fue el respeto.

Os deseo lo mejor un gran abrazo. Rosa